Juan Ballerini
Ex integrante de la Comisión Directiva
Juan Ballerini es un ex miembro de la Primera Comisión Directiva y durante 25 años ininterrumpidos estuvo ligado a la institución.
«Empecé como vocal y terminé como revisor de cuentas», recuerda.
El hablar pausado de Juan no deja de subrayar en todo momento una frase «todo a pulmón», quizás porque el esfuerzo de tantos años dejó su marca en la memoria.
La historia de los primeros años del cuartel y de tantas dificultades parece renovarse en cada nueva mirada, con el relato de otro testigo del paso del tiempo.
«Las instrucciones las daba un bombero de Pergamino de apellido Palacios . Era como una persona de Colón. Pasión…pasión por los bomberos…Todos los bomberos que entraban…
Toda esa locura que él tenía con los bomberos. Trabajaban…pero costó mucho levantar», dice Juan.
«El mercado viejo tenía locales a la calle, sobre la calle 47. Un local de esos la Municipalidad se lo otorgó a los bomberos y ahí tenían los primeros materiales, pero todos materiales de mano. Un suponer, picos, palas, alguna manguera para salir con la autobomba que había, que era el camión regador de la Municipalidad».
Los primeros pasos resumen las dificultades, pero Juan reserva una palabra para definir algo que nunca faltó: el entusiasmo.
«La gente apoyó muchísimo, pero los recursos que se necesitaban eran costosos, todos para armar la primera autobomba. Se armó prácticamente toda en el taller de Picapietra. Esa gente ha trabajado por los bomberos lo que nadie se imagina, hasta enfermo trabajó.
Nombra a José Picapietra y las palabras crean una buena oportunidad para conocer a uno de los jefes, que dio mucho por la institución.
«Picapietra estuvo muchos años de Jefe del Cuartel de Bomberos», dice Juan.
«El era un valor, la señora, los hijos uno de los hijos también fue bombero, el hijo mayor. Esa gente ha trabajado por los bomberos lo que nadie se imagina, hasta enfermo trabajó porque había tenido un infarto y no quería dejar. El Dr. Guidi dijo: hay que hacer algo para que este muchacho deje los bomberos».
Los recuerdos parecen cobrar vida cuando Juan rememora aquélla noche tratando de persuadir a Picapietra para que renunciara a su pasión.
«Una noche fuimos a hablarlo con Marcantonio, otro miembro de la comisión, el Dr. Guidi y yo para ver si lo podíamos hacer dejar…
Se nos enojó, tenía pasión: pasión por los bomberos».
Uno de los incendios más recordados por su magnitud fue el de la empresa Bolsarpil. Ballerini destacó el desempeño del bombero Juan Manuel Reynoso.
«Nunca me olvido del bombero Juan Manuel Reynoso. Ese chico arriesgó la vida en ese incendio. Subido en una pila de bolsas en el galpón, allá arriba, con todo ese fuego. Ahí estuvimos tres días. Yo digo estuvimos porque un día fui a hacer el asado para darle de comer a los bomberos. Ahí tenía una parrilla adentro en el patio y le teníamos que hacer la comida».
«Es tan noble la función del bombero», remarca Ballerini, «que hay gente que no entiende o no quiere entender, pero no se dan cuenta del servicio de los bomberos».
Y Juan no se cansa de remarcar la entrega a los demás del bombero en su tarea, quizás porque sus ojos no olvidan la fortaleza que vieron en aquellos hombres que apagaban grandes incendios casi sin equipamiento y con tan sólo un arma: su pasión.
(Entrevista realizada en Mayo de 2005)